Hoy hace 50 añazos del estreno de la película Vértigo. A mi me sigue alucinando lo bien que envejecen algunas películas, da igual que sepas cómo acaban o que las hayas visto cien veces, no me canso de verlas.
Los títulos de crédito son de Saul Bass (mira tú por donde), unidos a la música de Bernard Herrmann me entran unas ganas de poner las palomitas en el microondas y dejarme engañar estúpidamente como James Stewart…
Eso sí, siempre me ha dado un poco de grima el papel de la amiga de James Stewart que diseña sujetadores. Ahí queda eso.