Marzo 27, 2009

El bueno de Pete

Pete Doherty es un tío que me gusta, me parece muy elegante y a pesar de todo el lío que siempre le rodea me transmite cosas muy positivas.  Le ví en directo y su música es muy buena y es bastante cálido con el público.

Al leer esta entrevista, me reafimo,  me mola  Pete.

pete-doherty

EP3. Aparentemente, nadie le molesta en las calles de París. ¿Es así?

Pete Doherty. Sí. Es extraño; cada dos minutos alguien me para en la calle para decirme lo genial que debe ser que nadie te pare en la calle cada dos minutos. Pero el acercamiento es más inocente: se trata de colegiales, melómanos… Nadie te grita cosas sobre drogas o temas así.

EP3. Describa su rutina allí.

P. D. ¿Sinceramente? [Sonríe]. Me levanto, doy un pequeño paseo, tomo demasiados cafés y fumo de más… Bueno, nunca se toma demasiado café ni se fuma demasiado. He hecho amigos. Me encanta la forma en que se puede pasear junto al río. ¿Conoce París?

EP3. Sólo de verlo en películas.

P. D. Pues es así; puedes vivir en una película. Caminas y enseguida te topas con músicos improvisando con guitarras, fumando porros sentados en círculo.

EP3. ¿Por qué un disco en solitario?

P. D. Bueno, los fans de The Libertines, Babyshambles [su actual banda] o de Doherty verán la lista de canciones y pensarán: “Espera, ésta la conozco. Y esa lleva años sonando…”. Hay canciones que existen desde hace tiempo, pero que no me resultaban cómodas. Lo que pasa es que me dejo llevar con facilidad; no es que no crea en mí, pero cuando el productor Stephen Street me dice: “Éste es una gran tema, quiero grabarlo y estará en el disco”, entonces, ¡zas!, nos lanzamos a ello.

EP3. ¿Tenían esas canciones que madurar o es que éste era su momento y su lugar?

P. D. No lo sé. Siento curiosidad por averiguar lo que la gente piensa de ellas, en especial la crítica, porque uno no puede fiarse de determinadas opiniones. La crítica las mirará de forma menos subjetiva y verá los fallos. Eso espero en realidad.

EP3. ¿Le da miedo?

P. D. Pues… En rehabilitación me decían continuamente que tenía problemas de autoestima, así que me lo creí, pero no lo asumía. Ahora puedo verlo porque no creo a la gente que me dice que le encanta el disco. A lo mejor es sólo que soy un retorcido. Mi carrera ideal sería grabar temas nuevos una vez al mes el resto de mi vida.

EP3. ¿Cuál será el primer sencillo?

P. D. [Risas]. No debería decirlo, pero no veo ningún sencillo ahí, amigo. No lo veo comercial. No veo ningún éxito claro. Pero tampoco creo que eso sea malo.

EP3. Graham Coxon, el guitarrista de Blur ha sido una parte fundamental, ¿no?

P. D. Sí, ha tocado en muchos temas. Ha pasado más tiempo en el estudio que yo. Siempre me he sentido un poco confuso respecto a él. Me acuerdo que cuando yo era un quinceañero que escuchaba Pet Shop Boys, un chico del instituto que tenía algo de mod me dejó una cinta de Blur con una canción que decía… [canta] “Bank holiday comes six times a year” (Bank holiday, de Parklife, 1994). Y yo me pregunté: “¿Qué es esto?”. Le dije: “Me ha gustado la cinta, esa canción es bastante rápida”. Y él me dijo: “Sí, es punk. Depende de tu estado de ánimo”. Y fue como si algo hiciese clic dentro de mí. Por lo visto, siempre me ha gustado Coxon. Al principio me intimidaba un poco, pero cada vez que nos veíamos todo se volvía más natural. Una vez tocamos una canción juntos en un concierto; me miró a los ojos, hizo algún comentario sobre una enfermedad mental, mojar la cama o algo así, y, simplemente, me cayó bien. Cumplimos años el mismo día. Me entró pánico cuando dijo que le entusiasmaban cosas que yo había hecho.

EP3. De los distintos Pete Dohertys que retrata la prensa, ¿cuál es el auténtico?

P. D. Es imposible responder. Como en Bank holiday: depende del estado de ánimo. A veces creo que soy el Pete que está ahí para toda la gente que le quiere y que siempre lo estará, y que luchará por aquello en lo que cree. Aunque eso no es siempre así, ¿sabe? No creo haber sufrido un bloqueo grave como autor, pero a veces uno lucha por encontrar su ritmo. Saltas al vacío, tocas sin saber por qué y te sientes incoherente. Ésta debería ser la experiencia más maravillosa del mundo, aquello con lo que soñabas cuando pensabas en alistarte en el ejército o vendías palomitas o Dios sabe qué; y, sin embargo, te sientes como si estuvieras en el infierno y sólo deseas volver al ejército o a hacer palomitas. Aún trato de habituarme a la música. Quiero tener la oportunidad de… no sólo de tener éxito, sino de hacer algo que me satisfaga, que sea honesto conmigo mismo.

EP3. Hay bandas que le han imitado. Pero algunas, más que por su ambición musical, por la fama salvaje asociada a ella.

P. D. No hay que ser músico para correrse una buena juerga. Una chica me dijo [pone acento estadounidense]: “Mi papá era el músico más grande que ha existido”. Y yo le pregunté quién era. Y ella: “Era un yonqui, dejó que las drogas se quedaran con lo mejor de él y nunca aprovechó su potencial. Pero, tío, era el mejor.”.

EP3. El General Santana me pidió que le pregunte por The Libertines.

P. D. El General siempre está con lo mismo. Se mete en unos berenjenales… Habla sobre la crisis y Kate Moss; no sabe en lo que se mete [risas]. Tiene ideas románticas sobre lo que me conviene, lo que no y los finales felices, pero parece que se olvida de cómo eran las cosas. No voy a engañarme sólo porque El General tenga una visión de lo que es bueno para mí.

EP3. ¿Habrá gira en solitario?

P. D. Bueno, sí, pero estoy atrapado con las finanzas; los jodidos impuestos me tienen con el agua al cuello. También me ahogan los juicios pendientes. Por no hablar de que hace año y medio que no conduzco un coche por culpa de varias denuncias. Y sigo pagando cantidad de multas gracias a que personas como El General decidieron coger prestados coches que están a mi nombre. Así que para cuando se publique el disco podría estar otra vez encerrado.

EP3. ¿Se siente feliz como es ahora?

P. D. Sí, sí. Las cosas se han asentado. A decir verdad, no he tenido mucha opción, porque la situación se estaba volviendo ridícula. La gente empezaba a caer como moscas y los demás están limpios. Pase lo que pase, y aunque vaya a tientas, me temo que voy a seguir mucho tiempo, hasta que llegue el día en que produzca algo de lo que esté satisfecho y me haya demostrado que soy un compositor. Me motiva eso. Lo necesito, porque es todo lo que tengo.

Entrevista

Enero 22, 2009

Mancantao

20090122elpepivin_51

Diciembre 10, 2008

Novedades en TheGretest


Novedades en TheGretest: Ahora, además de las camisetas para adultos, también hay camisetas para bebés, mesas pintadas a mano, fundas de cojín y espejitos.

Los gastos de envío se han eliminado así que ¡¡ya no hay excusa para no hacer buenos regalos estas Navidades!!

Noviembre 20, 2008

No vayas al encuentro de ideas mejores que las que ya llevas dentro

van

Libros imprescindibles (1): Vincent Van Gogh, Cartas a Théo

“Si algo en el fondo de ti te dice: ‘tú no eres pintor’, es entonces cuando hace falta pintar, viejo, y esta voz se callará, pero solamente por este medio; aquel que sintiendo esto se va a casa de sus amigos y les cuenta sus penas, pierde un poco de su energía, un poco de lo que mejor lleva dentro. Sólo pueden ser tus amigos aquellos que también luchen contra esto, aquellos que por el ejemplo de su propia actividad estimulen lo que hay de activo en ti. Es preciso ponerse a la tarea con un aplomo, con una cierta conciencia de que lo que se hace es conforme a la razón, así como el labriego guía su carreta o como nuestro amigo que, en mi pequeño croquis, rastrilla su campo, y lo rastrilla él mismo. Si no se tiene caballo, uno mismo es el propio caballo, y esto es lo que una multitud de personas hacen aquí. Hay una frase de Gustavo Doré que yo he encontrado siempre muy bella: ‘Tengo la paciencia de un buey’. Yo veo dentro de ella a la vez algo bueno, una cierta honestidad resuelta; en fin, esta frase contiene muchas cosas: es una verdadera frase de artista. Cuando se piensa en personas en las cuales el espíritu concibe cosas de este género, me parece que los razonamientos que sólo asoman en boca de los marchands de cuadros, a propósito de ‘artistas dotados’, no son más que un horrible graznido de cuervo. ‘Tengo paciencia’, qué sereno es esto, qué digno; tal vez no se diría si precisamente no hubiera todos estos graznidos de cuervos. Yo no soy un artista -qué grosero es esto-, incluso pensándolo de sí mismo  ¿será posible no tener paciencia, no aprender de la naturaleza a tenerla, a tener paciencia viendo cómo aparece silenciosamente el trigo, crecer las cosas? -¿será posible valorarse como una cosa tan absolutamente muerta, que hasta se llegue a pensar que ni siquiera se puede crecer más? ¿Pensaría alguien, por ventura, en contrariar intencionalmente su desarrollo? Digo esto para hacer ver cuán tonto encuentro el hablar de artistas dotados o no dotados. Pero si se quiere crecer, es preciso hundirse en la tierra. Te digo pues: plántate en la tierra de Drenthe y germinarás; no te seques en el empedrado. Hay plantas que crecen en las ciudades, me dirás; sea, pero tú eres trigo, y tu lugar está en un campo de trigo… No pienso decirte nada nuevo, en lo más mínimo; te pido tan sólo que no vayas al encuentro de ideas mejores que las que ya llevas dentro.”

……………………………………………………………..

“Yo siento la necesidad de producir hasta el punto de quedar moralmente aplastado y físicamente aniquilado, precisamente porque, al fin y al cabo, no tengo otro medio de llegar a compensar nuestros gastos. Y no puedo hacer nada, si mis cuadros no se venden. Llegará un día, sin embargo, en que se verá que ellos valen más que el precio que nos cuestan el color y mi vida, en verdad muy pobre.”
van21

Noviembre 18, 2008

Lo que me quita el sentío

farru

Llevo tiempo queriendo escribir sobre lo que el baile de Farruquito significa para mí, pero no me sale.

No sé cómo expresar con palabras que sus movimientos, que le salen directamente del alma, me hacen reconciliarme inmediatamente con la vida y encontrarle sentido a todo. Que su genio, que percibes que proviene de raíces muy profundas,  me hace temblar y llorar de felicidad. No sé cómo decir lo que siento cuando levanta los brazos al aire y mira a un punto en lo alto, levantando su cabeza y con ella el orgullo de su raza y su familia. Cómo explicar el remolino interior que se me forma cuando se arranca como un potro desbocado, lleno de rabia y de arte al ritmo del jaleo de su gente…  Si supiera expresar con palabras que cuando Farruquito para en seco, se para el mundo, que me quedo sin aire hasta que vuelve a moverse lentamente…  Si aprendiera a decirlo con palabras, lo escribiría.

Noviembre 6, 2008

El Roto (o el crack, como prefieras) y su visión del ser más odiado de los últimos años

Noviembre 5, 2008

15 preguntas acerca de Angelo Colarossi

Cuesta creer que este hombre tan espectacular sea del año 1867.

Podría ser un primo muy lejano de Vincent Gallo, (tengo que volver a ver Buffalo 66 y pronto, pero ese es otro tema). La primera vez que le vi fué en una pancarta enorme en la National Gallery de Londres. No había oído hablar en mi vida de la fotógrafa Julia Margaret Cameron y de pronto me di de bruces con esta cara y claro, me hice fan inmediatamente. ¿Te has fijado en su boca?, ¿y en sus párpados?, ¿te has dado cuenta de la perfección de sus pómulos?
Lo poco que pude averiguar de él es que era un modelo que podría llamarse Angelo Colarossi y que era italiano.
Tengo esta foto pegada en mi nevera porque esas facciones tan masculinas mezcladas con el halo de hombre un poco atormentado me encantan,  ¿y no es gracioso que haya una foto de un hombre de 1867 en la nevera de una mujer de 2008?

¿Quién sería Angelo Colarossi?, ¿vivió feliz?, ¿tuvo hijos?, ¿le gustaba su trabajo?, ¿cómo pasaba las tardes?, ¿le gustaba bajar a beber a la taberna o preferiría leer algo tranquilamente en casa?, ¿se enamoró alguna vez?, ¿le gustaban los hombres o las mujeres?, ¿en qué pensaba cuando le hacían esta foto?

Puedes hacerte mil preguntas mirando a este hombre e intentando adivinar dónde posaba en ese instante los ojos pero las que de verdad me inquietan son dos : ¿nos encontraremos alguna vez tú y yo, Angelo Colarossi? y ¿me reconocerás?

Octubre 24, 2008

Golpe de Sol

Me gusta mucho el nombre de la Exposición de mi amigo Fernando Martín Godoy: Golpe de sol.

Conozco a Fernando desde hace un porrón de años y he tenido el privilegio de ver su obra desde sus comienzos hasta que encontró su estilo, que ya es super personal y reconocible. No usa apenas colores y todo se perfila a través de tonos. Generalmente pinta días de soles fuertes en horas de siesta, ese momento en el que el calor pega con ganas. Sus cuadros son muy especiales.

Hoy inaugura en Santander una exposición en la galería Siboney y me da rabia no poder ir.  Si alguien está por allí, le recomiendo que se pase y si puede hablar un ratito con él, que lo haga, porque Fernando es amable y divertido como pocos.

Golpe de Sol. Es algo que necesito ya y eso que el otoño apenas está comenzando a hacerse notar. Debería llevar un golpe de sol metido en el bolsillo para poder mirarlo y tocarlo siempre que lo necesitara ( aproximadamente, cada media hora). Como no tengo nada en el bolsillo, me conformaré con mirar las “pintitas” de sol en el agua (una de las cosas que más me gusta hacer cuando voy al mar), que tan bien ha pintado Fernando.

Octubre 22, 2008

Y todavía aparece el típico capullo de oficina que me pregunta si sigo con la guitarrita o me he puesto a trabajar

Entrevista a Josele Santiago en El País

Josele Santiago, madrileño de 43 años, se ha quedado sordo del oído derecho. Las guitarras de su anterior grupo, los míticos Enemigos, sonaban tan alto que acabó con un tímpano totalmente reventado. Por eso a veces, sentados a un escaso metro y medio sobre el sofá de su nueva discográfica, hay que repetir algunas preguntas. “Lo llevo con resignación”, asegura. “Hay gente que está peor. Yo no oigo por una oreja… ya ves tú, qué tragedia. Tengo que hacer más esfuerzos de lo normal, pero me pongo el amplificador a la izquierda y ya está. El otro oído va perfecto”.

Este currante lleva casi 22 años luciendo chulería castiza y coherencia. Diecisiete al frente de Los Enemigos y cuatro por su cuenta y riesgo. “Y todavía aparece el típico capullo de oficina que me pregunta si sigo con la guitarrita o me he puesto a trabajar”, dice con una voz tan profunda y seca que inquieta. “Que le den. A mí no me manda nadie”. Bajo el amparo de una nueva y pequeña discográfica independiente acaba de publicar su último trabajo -tercero en solitario- que se llama Loco encontrao y es rock acústico sin complejos ni ataduras.

Pregunta. ¿De dónde ha sacado ese título?

Respuesta. Casi toda mi vida he estado loco perdío. Luego me tiré una temporada de monje, pero tampoco me convenció mucho. Así que me quedo en medio, encontrao. Que hay que salir de copas un día, pues se sale. Que no, pues nada… me quedo en casa viendo películas de vaqueros. Hay que disfrutar de la vida sin tragedias.

P. ¿Y ha escrito sobrio estas canciones?

R. Algunas canciones sí y otras no. Siempre llevo una libreta encima para apuntar ideas. Esas ideas te pillan o sobrio o borracho.

P. Suele decir que el rock le ha salvado la vida. ¿Por qué?

R. Cuando voy a mi barrio, a que mi madre me eche de comer, no queda ninguno de mis amigos. Muchos por culpa de la droga. A los 19 años tuve un momento de lucidez. Monté una banda y me fui del barrio. Si no, no estaría ahora aquí hablando.

P. ¿Se cuida físicamente?

R. A los 40 hay que cortarse un poco. Aunque uno no quiera. En la película Atrapado por su pasado le preguntan a Carlito Brigante si se ha regenerado. Él contesta: “Nunca te reformas, simplemente pierdes fuerza”. Así estoy yo.

P. Sus tres discos en solitario son acústicos. ¿No echa de menos la guitarra eléctrica?

R. La cojo mucho. En solitario no me gusta adaptarme a un cliché. En mis discos puede haber tango, charlestón o lo que sea pero yo me sigo considerando rockero, incluso diría que rocker.

P. Las nuevas canciones tienen un aire muy positivo. ¿Vive un buen momento?

R. Ahora estoy muy ilusionado. Vivo en el campo y me voy a casar. Me he encontrado una persona en forma de mujer, y eso es muy difícil.

P. ¿Se casa por la Iglesia?

R. Una polla como una olla.

P. ¿Y qué vida hace en el campo?

R. Allí hay muchas cosas que hacer. Ir a por leña, echar de comer a los perros, cuidar la huerta. Este año no me han salido tomates, pero las cebollas han ido muy bien.

P. ¿Echa de menos Madrid?

R. Vengo de vez en cuando pero Madrid se está apijotando mucho. Además es una ciudad carísima. La gracia y el casticismo que recuerdo cuando era chinorri ya no existe. Así que ya no me interesa.

P. Pregunta obligada. ¿Volverá a reunir a Los Enemigos?

R. No, porque no tiene ningún sentido. Tengo mi carrera en solitario y no me apetece nada. Por eso dejé la banda. Necesitaba espacios. Yo estoy muy orgulloso de Los Enemigos, pero allí no había manera de hacerme entender. Solían decirme que no vocalizaba al cantar, y lo que pasaba es que tenía que berrear para que mi voz se oyese algo.

P. También quizás porque entre el público de sus conciertos en solitario hay más chicas…

R. No tengo ni idea de por qué es así, pero ocurre. El discurso de Los Enemigos era bastante negativo. Teníamos una visión trágica de la vida, la cual ya no comparto. Y las mujeres tienen el sentido común de rechazarlo. Ahora vienen más chicas, sí, pero distraen una barbaridad. A veces cuando actúo tengo que cerrar los ojos para poder concentrarme.

Octubre 15, 2008

Well now I’m no hero that’s understood

Lo de Bruce Springsteen conmigo viene de largo (suena muy bien, pero que más quisiera yo), desde los 14 años o así, gracias al buen gusto musical de los hermanos de la que entonces era mi mejor amiga. En esa época, aún tenías que deletrear el apellido “Springsteen” para que lo entendieran, mola fardar de esto, pero es que es real: soy una springsteenmaníaca muy precoz.

De nuevo, es difícil elegir una o dos canciones favoritas pero me quedo con un disco, el de “Born to Run” y puede que con una canción : Thunder Road.

Qué bien escribe Bruce de esa sensación de derrota dulce. Porque aunque muchas veces es una derrota, te está diciendo que la vida real, la que pisas todos los días, es bastante buena sólo por el simple hecho de ser vida y porque casi siempre suele haber alguien al lado que te guiña y te sonríe con la complicidad del que sabe que él también ha dejado muchos sueños por el camino pero que ahora está aquí y hace viento y un poco de frío y mola sentirlo y que se te ponga la piel de gallina e incluso que ese mismo viento te vuele los papeles y ya no puedas volver a recuperarlos. Bruce te canta que no existen héroes, que no hay amigos ni amores perfectos, tampoco lugares siempre emocionantes pero sí personas que te pueden querer tal y como eres y ciudades duras pero reales donde ir pasando los días sin más.

Esto es lo que me transmite esta canción y otras muchas de él y aunque yo soy una soñadora irremediable, me gusta que me venga un tipo como este y me diga con esa voz ronca y maravillosa que la vida normal, está bastante bien.

Así que vamos a bajar la ventanilla del coche, dejar que el viento sople en nuestro pelo y poner los pies en la cruda, polvorienta pero dulce derrota que es la vida real.